‘JLA: La Nueva Frontera’, la obra maestra de Darwyn Cooke (Reseña)

Nueva Frontera Darwyn Cooke

La Nueva Frontera, en España usualmente denominada JLA: La Nueva Frontera, es, sencillamente, la obra maestra de un maestro como fue Darwyn Cooke. Un cómic que rebosa amor al universo DC, que refleja fielmente la época de la América de los años 50 y que, al mismo tiempo, logra que tenga un mensaje atemporal.

‘La Nueva Frontera’ de Kennedy: la idea de los 50 que supo recoger Darwyn Cooke

Cuando John F. Kennedy ganó las elecciones en 1960, lo hizo con un discurso que se ha convertido en histórico. Un discurso sobre la nueva frontera que suponía el cambio de década. En ese discurso, habló de los principales retos a los que tendrían que enfrentarse los americanos: la carrera espacial, los problemas de ignorancia y prejuicio y demás incertidumbres.

Darwyn Cooke nos sitúa en esta época, justo antes de la década de los 60. Una época contradictoria para América, una época de posguerra, progreso, racismo, grandes diferencias y grandes inquietudes. JLA: La Nueva Frontera no solo es un gran cómic, sino que también es una gran obra histórica, de la que se puede aprender mucho.

¿Y si el Universo DC hubiese existido de verdad en la década de los 50?

Darwyn Cooke nos da la respuesta a esa pregunta con JLA: La Nueva Frontera. La historia arranca con el final de la Segunda Guerra Mundial, donde tendremos la oportunidad de conocer al verdadero Escuadrón Suicida. Si seguimos avanzando en la historia americana, pronto llegaríamos a la caza de brujas del Macartismo. ¿Cómo habría afectado eso al universo DC de haber existido entonces? Fácil, todos los superhéroes (concretamente, el grupo de la JSA) serían prohibidos y perseguidos. Por supuesto, habría tres excepciones: Superman y Wonder Woman, que trabajarían para el gobierno, y Batman, el vigilante imposible de atrapar.

Iremos, a lo largo del cómic, contemplando como viven distintos personajes esta época de tanto miedo al diferente. Por ejemplo, sin ir más lejos, tenemos el ejemplo de John Henry, una consecuencia directa del racismo y los ataques del Ku Kux Klan.

John Henry Nueva Frontera Darwyn Cooke

Una obra coral donde todos los personajes tienen su peso

JLA: La Nueva Frontera es una excelente opción para empezar a leer DC. No en vano, así os lo recomendamos en uno de nuestros artículos de primeras lecturas de DC. Esto es así porque es una obra que está fuera de la continuidad, y porque en ella participan muchos personajes importantes de este universo, lo que la convierte en una forma ideal de conocerlos.

Como suele ocurrir en las obras tan corales, surgirá la pregunta de si se consigue o no dar el suficiente peso a todos los personajes. La respuesta a este pregunta es subjetiva. En mi opinión lo logra con creces, pues todos, incluso los más insospechados, tienen su momento de gloria. Habrá quien eche en falta ver más a Batman, por ejemplo, pero cada vez que sale está perfectamente representado.

Si hay algunos personajes que tengan cierto protagonismo esos serían, curiosamente, el Detective Marciano Hal Jordan (antes de ser Green Lantern). John Jones consigue a la perfección reflejar esa sensación de sentir miedo por ser diferente, mientras que Hal representa la vitalidad y el trauma de la guerra. No es casualidad que tengan tanta importancia. Además, son pura esencia de DC. Hay muchos más que son claves en la historia, como Wonder Woman, Superman, los Investigadores de lo Desconocido, Flash o el propio Batman.

Flash Darwyn Cooke

El idealismo y la inocencia, sin caer en lo ingenuo

Este cómic puede engañarte. Su estilo cartoon (del que hablaremos después) y su tono tan idealista quizá te lleve a pensar que estás ante una obra casi infantil. Nada más lejos de la realidad, se trata de un cómic muy adulto, con muchos momentos muy crudos.

Ocurre algo muy curioso en el mundo del cómic desde los años 80. Desde que se publicaron obras como Watchmen, El Regreso del Caballero Oscuro o Año Uno, el cómic americano parece tendente a la oscuridad. Especialmente en los 90, parece que las editoriales se obsesionaron con que todas las obras tenían que ser duras y adultas. En respuesta a esta tendencia surgieron obras como Marvels o Kingdom Come. Bastantes años más tarde, en 2008, pese a que la tendencia ya no es tan clara, llegó JLA: La Nueva Frontera. Darwyn Cooke volvió a recordarnos lo importante que es el idealismo en los superhéroes, que están para inspirarnos. Pero sin rechazar sus pies de barro.

Página Nueva Frontera Darwyn Cooke

Hay un momento que refleja a la perfección esta intención. El Detective Marciano percibe las emociones de King Faraday, un personaje aparentemente oscuro, y ve que en el fondo actúa por convicción y cree que todo saldrá bien. “Hallar eso dentro de ti, King Faraday… me ha llenado el corazón de esperanza”. Otro gran ejemplo es el personaje de Batman. Muchos autores parecen olvidar que Bruce Wayne interpreta un papel para que los villanos le teman, pero solo es un papel. Menos mal que Darwyn Cooke se acuerda.

La edición

Para haceros con esta obra tenéis dos opciones. Una es la edición de DC Black Label, de 48 euros. La otra, más económica, es el Coleccionable de Novelas Gráficas DC, donde la tenéis en dos tomos (volumen 1 y volumen 2) de 12,99 euros cada uno.

Imprescindible

El tristemente añorado Darwyn Cooke hizo su mejor trabajo en JLA: La Nueva Frontera. A nivel de guión, es todo un prodigio. Su capacidad de captar todo el espíritu tanto de DC como de la década de los 50, su fiel representación de los personajes unido a lo interesante que resulta la narración, hacen que así sea.

superman wonder woman

En cuanto al dibujo, solo queda quitarse el sombrero. Su estilo cartoon que bebe de ese estilo de Bruce Timm de las series animadas de Batman (en las que trabajó) encaja perfectamente con la estética y el alma de la época que quiere reflejar. Además, tiene múltiples splash pages para el recuerdo. Por si esto no fuera suficiente, el color de Dave Stewart termina de redondear el conjunto, regalándonos uno de los mejores cómics de superhéroes jamás escritos.

El enemigo en la historia es una especie de fuerza que está oculta en la Tierra, como si estuviera dentro de nosotros. Porque así es nuestro mundo, lo difícil es actuar bien. Desgraciadamente, Darwyn Cooke falleció demasiado joven en 2016, víctima del cáncer. Afortunadamente, antes de irse nos enseñó una valiosa lección: si somos la mejor versión de nosotros mismos, todo saldrá bien.

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