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Star Wars: Dooku, el Jedi Perdido

Todos los que visionamos El Ataque de los Clones y The Clone Wars somos conocedores de las malévolas intenciones del Conde Dooku. Como afiliado a la Federación de Comercio y aprendiz de Lord Sidious, jugó un papel vital en el trascurso de todas las Guerras Clon alrededor de la Galaxia.

Conde Dooku

A pesar de que en su día fue aprendiz del mismísimo Yoda y Maestro de Qui-Gon Jinn, Dooku abrazó con cierta grandilocuencia el sendero del Lado Oscuro. Pero, ¿cómo sucedió esto? ¿Y por qué tan tarde, siendo ya todo un Maestro Jedi? Hoy desvelaremos los misterios y las leyendas de Dooku, el conocido como Jedi Perdido.

Dooku y su desconfianza

Alrededor de 42 años antes de la Batalla de Yavin, Dooku se vio mermado ante la realidad de la República. Poco tiempo antes, su aprendiz Qui-Gon ya había logrado graduarse como Caballero y comenzar el entrenamiento de un joven llamado Obi-Wan Kenobi, sobre el cual Dooku habló maravillas con su viejo Maestro Yoda.

Conde Dooku

Aunque ya no se veían con regularidad, Dooku y Qui-Gon continuaron manteniendo el contacto durante varias rotaciones. No obstante, antes de partir de la Orden, Dooku se estuvo concienciando, organizando sus pensamientos más profundos. Era consciente de numerosas desgracias atribuidas a la Orden Jedi, y las cuales ésta no quiso reconocer. Por ejemplo, las visiones que décadas atrás tuvo Sifo-Dyas. Sifo predijo en el 85 ABY que una descomunal tormenta solar llegaría al planeta mortífero Protobranch.

Cuando Dooku informó sobre el advenimiento al Consejo Jedi, estos prohibieron la sugerencia de Sifo de advertir a dicho mundo. Como alegato, los miembros del Consejo declararon que las visiones de la Fuerza no eran absolutas, y que el futuro se encontraba en constante movimiento, con lo cual, actuar para revertir acontecimientos se tornaba un acto peligroso e injustificado.

Frustrados ante el Consejo, Dooku, Kostana y Sifo-Dyas informaron a Tavetti, el senador que representó a Protobranch, acerca de la visión. Aunque Yoda se mostró reacio a las decisiones de su aprendiz, eligió acompañarle a él y a los otros Jedi a Protobranch. Aún contando con el apoyo de Tavetti, este percibió que Dooku se preocupaba más por los recursos que por la propia gente del planeta, observación que perturbaba la tranquilidad del senador.

Finalmente, la visión de Sifo-Dyas se hizo realidad. Una tormenta solar golpeó Protobranch con toda su fuerza, diezmando gran parte de la población, y los Jedi apenas lograron sobrevivir. La mente de Dooku se vio invadida por el inevitable pensamiento de que la República y los Jedi tendrían que haber actuado mucho antes, en lugar de discutir y prohibir sentencias. Dicho evento sacudió la visión de Dooku para con la Orden, la República y el Senado.

Sintió que, en parte, el propio Consejo Jedi era responsable de las pérdidas de Protobranch, al no tomar en consideración las advertencias de Sifo-Dyas. También le disgustaba el hecho de que, al igual que en cierto modo él mismo hacía, los Jedi también mostraron mayor interés por los recursos que por la propia gente de Protobranch. Además de horrorizarse al ver qué tipo de político podía llegar a ser, más le horrorizó observar que los Jedi no eran diferentes. Los tan temidos Lores Oscuros y los Jedi no eran sino dos caras de la misma moneda.

Regreso a Serenno: Primer acto del Lado Oscuro

Poco después, Anya, la madre de Dooku, falleció. Dooku regresó a Serenno para asistir al funeral. Allí, su padre, Gora, le agredió física y verbalmente, catalogándolo de monstruo. Hastiado, Dooku abandonó su mundo natal. No pasó demasiado tiempo, y se unió a Sifo-Dyas y su Maestro Kostana en una misión para localizar una reliquia en Asusto. Allí, los Jedi fueron emboscados por una secta del Lado Oscuro, y Dooku fue capturado, con el fin de ser sometido a un siniestro ritual.

Durante su cautiverio, Dooku experimentó visiones de su futuro, y utilizó por primera vez rayos de la Fuerza para asesinar a sus captores y escapar. Un tiempo después, Kostana entrenó temporalmente a Dooku para poner a prueba su temple y manejo en la Fuerza. Para ello, Kostana proyectó una dama oscura ficticia, llamada Darth Sakia. Al finalizar el entrenamiento, Kostana informó a Dooku de que la idealizada Sakia utilizó un sable de luz de empuñadura curva, diseño que provocó el interés de Dooku.

Dooku

Tiempo después, Dooku alcanzó el rango de Maestro Jedi y logró su asiento en el Alto Consejo. Entrenó a su primer aprendiz, Rael Averross, y dejó de lado su antigua espada láser para crear una con las características deseadas: una esbelta empuñadura curva, con un hermoso haz azul. Sus habilidades en esgrima se tornaron tan sutiles que instruyó personalmente al Clan Thranta en combate.

Conde Dooku

En el momento en el que Dooku pronunció un grandioso discurso en el Senado Galáctico, su aprendiz Averross le presentó al senador Naboo, Sheev Palpatine, con el que entabló una duradera amistad. No fue sino hasta el 68 ABY, cuando Qui-Gon tenía 12 años, que este se convirtió en aprendiz de Dooku. Innumerables misiones hicieron de Qui-Gon un glorioso aprendiz, y de Dooku un mejor Maestro, llegando incluso a presentar a Qui-Gon ante Averross. Dooku se enorgulleció de reencontrarse con su antiguo aprendiz en la Batalla de Shurrupak, y Averross quedó encantado con el nuevo aprendiz de su Maestro.

Abandono de la Orden y unión a Sidious

Las horas de pensamiento extraordinario, la toma de decisiones y la corruptela de la Orden Jedi habían desilusionado a Dooku, hasta tal punto de vilipendiar en sus pensamientos al propio Senado Galáctico. En el 42 ABY regresó a Serenno junto a Sifo-Dyas y Kostana, después de que su hermana Jenza pidiera su ayuda. Así, Dooku derrocó a su hermano descontrolado, Ramil, arrebatando el título de Conde, el cual le pertenecía como derecho familiar desde hacía décadas.

Conde Dooku

Con su título y estatus recuperados, también tomó la fortuna de su familia, una de las más grandes de toda la Galaxia. Habiendo abrazado la posesión de todo bien en Serenno y teniendo el mundo al fin a sus pies, el Conde Dooku informó a su antiguo Maestro, Yoda, de que se preparaba para abandonar formalmente la Orden Jedi. Así, Dooku se convirtió en el vigésimo miembro de los llamados Jedi Perdidos, aquellos que serían recordados por su abandono de la doctrina Jedi en los Archivos del Templo.

Conde Dooku

Antes de marcharse para no regresar, se despidió de su amigo Sifo-Dyas, prometiendo que volverían a encontrarse algún día. Con Dooku creyéndose exiliado, dada su nula participación de cara al público tras esto, se crearon rumores, como que el Conde deseaba crear una rama clandestina de la Orden Jedi. Nada más lejos de la realidad, Dooku fue visitado por Darth Sidious poco tiempo después. El Lord Oscuro vio en Dooku al reemplazo perfecto para su aprendiz, ya desde aquel discurso tiempo atrás ante el Senado. Así, el reinado del mal tenía una nueva cara: la de la nobleza natural de Serenno con una sombra que ríe con la voz desgarrada.

Conde Dooku

Y aquí termina la historia de Dooku, el Jedi Perdido, y su caída al Lado Oscuro. ¿Qué opinas? ¿Te parece interesante la historia de Dooku previa a las películas? No dudes en hacérnoslo saber, y que la Fuerza te acompañe, siempre.

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Fuentes: Wookieepedia

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