Miracleman: problemas legales, juicio, Spawn y Thor

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Las historias de los personaje de cómics son fascinantes, pero a veces no sabemos que hay historias que se producen fuera de las viñetas; ese es el caso de Miracleman, y el juicio entre Todd McFarlane y Neil Gaiman. Hoy os traemos esa historia y, además, la respuesta a preguntas como ¿qué tienen que ver estos juicios con Spawn? ¿Y con Thor?

Miracleman, un personaje controvertido

Miracleman se vio envuelto en su primera polémica mucho antes del juicio que traemos hoy. El personaje nació de la mano de Fawcett Comics en 1953. Por si no os suena, Fawcett Comics es la editorial del Capitán Marvel, posteriormente conocido como Shazam (otra historia fuera de las viñetas que merece ser contada). Fawcett Comics dejó de poder editar cómics del entonces Capitán Marvel tras perder un juicio con DC Comics, que la demandó por considerar al personaje un plagio de Superman. Y, ¿cuándo ocurrió esto? Curiosamente, en 1953.

Fawcett, como sabemos (y como ya hemos prometido que contaremos otro día), acabaría vendiendo los derechos de Shazam a DC. En 1953, tras perder la posibilidad de publicar a su personaje más importante, decidieron buscarle un sustituto. Este llegó en 1954, y su nombre era Marvelman, creado por el autor Mick Anglo.

Posteriormente, la empresa L. Miller & Son, Ltd pasó a editar el material del personaje, en asociación con el propio Anglo. Esta asociación duró hasta los 60, cuando L. Miller & Son entró en quiebra. En los 80, la revista británica Warrior, editada por Dez Skinn, decide recuperar al personaje. Esto se plasma en reediciones del material clásico y en una nueva serie, comandada por Alan Moore y considerada una magnífica deconstrucción del género.

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Llegada a Eclipse Comics y problemas con Marvel

Dez Skinn acabaría licenciando el personaje a una editorial que quebró, y después de esto, a la editorial de cómic independiente Eclipse Comics.

Fue precisamente en estas reediciones cuando llega el primer gran problema con el personaje, y es ni más ni menos que con Marvel Comics. No se llegó a juicio, no fue necesario. Una editorial pequeña como Eclipse no tenía la posibilidad de meterse en juicios con una gigante como Marvel Comics. Por tanto, Marvel se salió directamente con la suya, y sus presiones funcionaron: se negaban a que el personaje se llamara Marvelman. Por tanto, se le cambió el nombre a Miracleman.

A finales de los 80, Neil Gaiman continúa la historia planteada por Alan Moore, haciendo su propia serie de Miracleman. En 1996, Todd McFarlane compra los derechos de los personajes de la ya extinta Eclipse Comics, entre los que se encuentra, por supuesto, Miracleman. Con esto llegamos a la historia que queremos contar hoy.

Miracleman Alan Moore

Spawn y el pacto entre caballeros

Todd McFarlane, como muchos sabréis, es uno de los fundadores de Image Comics y, dentro de esta editorial, es el creador de Spawn. De hecho, Todd McFarlane anda ahora metido en un reboot cinematográfico del personaje. Cuando la colección fue avanzando, McFarlane, que se encargaba de dibujo y guión, decidió colaborar con guionistas para dotar de mayor calidad al cómic. Para ello contó con los guionistas más top del momento, como fueron Alan Moore, Frank Miller y… el propio Neil Gaiman. En su historia, Neil Gaiman creó a tres personajes fundamentales: el Spawn Medieval, Cagliostro y, por encima de ellos, Angela. 

Conviene recordar, llegado a este punto, que Image Comics nació como una iniciativa de un grupo de autores en protesta porque Marvel y DC no les pagaban lo suficiente y no les dejaban tener los royalties de sus personajes. Esto se le debió olvidar a McFarlane cuando licenció figuras de Angela, Cagliostro y el Spawn Medieval y Gaiman no vio ni un centavo. Evidentemente, Neil Gaiman se lo reclamó, y llegaron a un pacto verbal.

angela neil gaiman

¿Cuál fue el contenido del pacto?

Lo primero que puede sorprender al lector es que se de importancia a un pacto verbal, que, por ejemplo en España, no tiene ninguna validez como prueba. Esto no es así en otros países, donde un pacto verbal tiene la misma importancia que un pacto escrito. ¿Y qué decía ese pacto?

Estamos en las fechas en las que Todd McFarlane acababa de comprar los derechos de los personajes de Eclipse Comics, entre ellos los personajes de Miracleman. Neil Gaiman tenía más interés en concluir la historia que había empezado en Miracleman, a la que le faltaba su tercera parte. Por tanto, llegaron al siguiente acuerdo: Todd McFarlane se quedaría con lo derechos de los personajes creados por Gaiman para Spawn sin necesidad de pagarle los royalties que le debía; a cambio, Neil Gaiman se quedaría con los derechos de Miracleman y podría concluir su historia como propietario del personaje.

No sorprenderá a muchos saber que Todd McFarlane cumplió solo la mitad del acuerdo: la de no pagar los royalties a Gaiman. Cuando McFarlane anunció que Miracleman aparecería en una de sus series de Spawn, a Gaiman no le quedó más remedio que demandarle y entrar en un juicio contra él.

Miracleman Neil Gaiman

Un largo juicio y una resolución «sorpresa»

Pese a que a finales de los 90 Neil Gaiman era un autor como mínimo tan popular como Todd McFarlane, no podía igualar la capacidad financiera que tenía éste. Recordemos que McFarlane se había hecho millonario no ya por sus tebeos, sino por su empresa de muñecos, McFarlane Toys. Por eso, tuvo que encontrar un medio para financiar el juicio, que pese a tener a Miracleman claramente de fondo, en teoría iría sobre lo personajes de Spawn.

Ahí entraron Marvel y Joe Quesada, editor jefe de la editorial por aquella época. Quesada estaba deseoso de que un autor tan aclamado como Neil Gaiman hiciera cómics para Marvel, por lo que llegaron a un acuerdo para hacer esto realidad. Neil Gaiman utilizaría todo lo recaudado en Marvel para el juicio. Así nacen Los Eternos y 1602. De hecho, en su cómic 1602 hay una dedicatoria mítica: «Gracias a Todd McFarlane, por hacerlo necesario». 

El juicio se alargó muchísimo, y acabó con una solución que, de haber ocurrido en un cómic, diríamos que es un Deus ex machina. 

eternos neil gaiman

Neil Gaiman gana el juicio…pero no a Miracleman

En las investigaciones desarrolladas con mucho celo durante muchos años en el juicio, se descubrió que Todd McFarlane no era el propietario de los derechos de Miracleman. Tenía algunos derechos relacionados con la distribución, pero la propiedad intelectual era ni más ni menos que de Mick Anglo, el creador del personaje. Y este autor decidió vender los derechos a Marvel Comics (¡sorpresa!).

En todo lo demás, se dio la razón a Neil Gaiman. Si habéis leído Thor en las últimas décadas, conoceréis a Angela, del décimo reino. Pues esta Angela es ni más ni menos que la creada por Gaiman para Spawn. Tras reconocerse en el juicio que el personaje pertenecía a Gaiman, éste decidió venderlo a Marvel. ¿Por qué? Los motivos solo los sabe el propio Gaiman. Yo, personalmente, entendería que después de tanta lucha quisiera que lo tuviera cualquiera menos McFarlane.

Angela Marvel

A día de hoy, no se descarta que Gaiman vuelva a colaborar con Marvel para concluir su historia con Miracleman. Espero que os haya interesado esta historia, uno de los mejores reflejos de que las peleas no siempre se producen en las viñetas. Y de que, cuando hay poderosos de por medio, las victorias suelen ser pírricas. Las historias de Neil Gaiman en Miracleman están publicadas por Panini Comics.

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Fuentes: CBR (1 y 2), Comicsalliance.

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