Homenaje a Albert Uderzo. Astérix se queda huérfano.

ilustración de Uderzo de Astérix y Obélix

Hoy, 24 de marzo, Albert Uderzo ha fallecido con 92 años de edad. En 1959 creó a Astérix, junto a su amigo René Goscinny, que murió en 1977. Desde entonces, Uderzo asumió los tebeos del personaje como autor completo. Pese a que dejase de hacerlo desde 2013, cuando pasó las riendas a los autores actuales (Didier Conrad y Jean-Yves Ferri), sin duda hoy Astérix se queda huérfano. Sirva este artículo como homenaje.

Inspirando a varias generaciones.

Podríamos hacerle un homenaje analizando su obra y milagros (que, creedme, daría para muchos artículos), pero prefiero hacer algo más sencillo y menos académico. No se me ocurre mejor homenaje para un creador de historias como Albert Uderzo que ver el impacto que ha tenido en alguien que lo lee. En este caso, el impacto que ha tenido en mí: no voy a hacer otra cosa que explicar cómo veo yo su figura y cómo me ha marcado.

Albert Uderzo es una figura legendaria, tanto para quien lo conozca como para quien no. Todos conocemos  a la perfección el estilo de Uderzo en Astérix, incluso si no hemos leído ningún álbum. ¿Quién no tiene en su cabeza los dibujos de Astérix y Obélix? Pocos, muy pocos, han tenido el tino de crear a personajes que sean absolutamente míticos y conocidos por la cultura popular en todo el mundo. Supone además, junto a Tintín y tal vez Lucky Luke, el máximo exponente del cómic franco-belga. Frente a Tintín, tiene la ventaja de ser más longeva, y por tanto, ha sido capaz de inspirar a más generaciones. Desde nuestros padres a los niños de la actualidad, todos pueden haberse visto marcados por Astérix.

ilustración de Uderzo, de Astérix en Bretaña

Mi primer tebeo.

En muchas ocasiones digo que sin Astérix yo no sería aficionado a los cómics, y no lo digo en vano. Mi tío siempre ha sido lector de tebeos, especialmente de cómic europeo. Cuando  con unos diez años me apeteció empezar a leer, decidió prestarme un Astérix.

Como nos pasa, curiosamente, a muchos, no empecé por el primer álbum (Astérix el Galo), sino por La Residencia de los Dioses. No me prestó ese álbum porque sea un buen punto de entrada (todos lo son), sino porque fue el primero que leyó él cuando era pequeño. Sin embargo, resulta muy representativo de lo que te puede dar Astérix: mucha diversión, pero también muchas capas. Este caso trata sobre un plan de los romanos para acabar con la aldea gala: rodearla de un resort romano de vacaciones, para llenarlo de turistas. ¿Nos suena?

portada de Astérix La Residencia de los Dioses

En cuanto al dibujo de Uderzo, me dejó alucinando. Cuando era pequeño, me parecía simplemente divertidísimo. Ahora me parece un estilo único, una narración gráfica magistral y un cuidado por los detalles que solo pueden tener los mejores. Mención aparte merece la expresividad que tienen sus personajes. No nos engañemos, Astérix tiene historias muy divertidas, pero no habría funcionado ni la mitad de bien de no estar acompañado de un dibujo tan magnífico.

La colección.

Una vez leído ese álbum, el resto, como se suele decir, fue historia. Fui devorando todos los demás, y más adelante, haciéndome con la colección. Me atrapó y ya nunca me ha soltado. Gracias a Astérix, empecé a leer otros tebeos, y aunque así sea, siempre acabo volviendo a leer la colección de vez en cuando, y siempre la disfruto muchísimo.

Después de ésto, llegué a leer otros cómics donde Uderzo demuestra su maestría al dibujo, como es el caso de Tanguy y Laverdure.

Portade de Tanguy y Laverdure, de Uderzo

Sobre Astérix, siempre se ha dicho que la colección baja el nivel tras la muerte de Goscinny, cuando Uderzo toma las riendas del guión. Quiero aprovechar estas líneas para reivindicar también esta etapa. Las comparaciones son odiosas, y es casi imposible llegar al nivel de genialidad que tuvo Goscinny al guión. Sin embargo, todos los cómics que escribió Uderzo son como mínimo muy divertidos (como si esto fuese fácil), y algunos de ellos son directamente geniales, siempre en mi opinión, como es el caso de Astérix en la India, El Mal Trago de Obélix, o La Odisea de AstérixNo es este el caso del último álbum que hizo, El Cielo se nos cae encima, allá por 2005, que no funcionó. Pero que un álbum que hizo con 78 años no fuese bueno en absoluto empaña el resto de su trayectoria.

El legado de Uderzo.

Albert Uderzo ha tenido una larga vida, como muchos, pero no todos consiguen dejar su huella en el mundo para hacerlo mejor de lo que era cuando llegaron a él. Sin Uderzo, el mundo del cómic sería mucho peor. Sin Uderzo, el cómic franco-belga no habría alcanzado las cotas que ha alcanzado. Sin Uderzo, cuando necesitásemos disfrutar y reír lo tendríamos más complicado. Y, si me permitís llevarlo a mi terreno, sin Uderzo, probablemente yo no leería cómics. Esto es pertinente, porque no tengo dudas de que hay muchísimos como yo.

Creo que Astérix está en buenas manos con Ferri y Conrad, que se están haciendo con el personaje poco a poco, consiguiendo imprimir en él su propia huella, y acabarán consiguiendo grandes resultados. Me acuerdo concretamente del Papiro del César, un álbum que concluye con un precioso homenaje a los propios Goscinny y Uderzo que me viene mucho a la cabeza en el día de hoy.

En cualquier caso, nos queda la obra de Uderzo, eterna, para la que tenéis mil opciones. Si no habéis leído nada de Astérix y queréis probar con algo, os recomiendo el coleccionable que se está publicando actualmente, con el que podéis conseguir los álbumes a muy buen precio.

Descanse en paz. Y muchas gracias, maestro.

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