Reseña: El buscón en las indias, una edición a su altura

“Determiné […] de pasarme a Indias […], a ver si, mudando mundo y tierra, mejoraría mi suerte. Y fueme peor, como V. Md. verá en la segunda parte, pues nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar, y no de vida y costumbres.”

Así acaba La Historia de la Vida del Buscón de Francisco de Quevedo, publicada en el siglo XVII. Dando énfasis a una de las visiones más amargas que hemos tenido en la historia de la novela picaresca española. Pero no solo nos dejó una visión radicalmente pesimista, también nos dejó una deuda por mucho tiempo insatisfecha: la promesa de una segunda parte que jamás llegó. Hasta ahora. Hay quien dice aquello de que “las segundas partes nunca fueron buenas”. Si pensáis así, os invitamos a leer este cómic.

El buscón en las indias: Una edición a su altura

A finales del 2019, Norma Editorial lanzó en España esta obra. Originalmente ha sido publicada por Delcourt en Francia. Ha sido guionizada por Alain Ayroles (Lot, 1968). El apartado gráfico corre por cuenta del español Juanjo Guarnido (Granada, 1967). Este espectacular dibujante también es co-creador de Blacksad, obra que ya adelantamos que se pasará por Super Ficción. El propio Juanjo Guarnido se encarga del color del tebeo, con la ayuda de Hermeline Janicot-Tixier y Jean Bastide.

La obra se ha publicado directamente en un formato de lujo, siendo un tomo en tapa dura de gran tamaño, de 160 páginas por 35 euros. No es una cantidad baladí para todos los bolsillos, pero hay que entender que el cómic europeo es más caro, al tener más tiempo de trabajo detrás. Y además, os aseguramos que vale cada céntimo, tanto por la calidad de la edición como por la calidad del material. Los más coleccionistas tenéis a vuestra disposición una edición especial. Esta edición es con un cofre que incluye el cómic, un segundo volumen con la historia en blanco y negro y una lámina por 69,95 euros.

Antes de hablar sobre la obra, conviene aclarar un punto. Estamos hablando del Buscón en las Indias como la esperadísima secuela de la novela de Quevedo. ¿Implica esto que para disfrutar el cómic hay que leer antes la novela? La respuesta es no, no pasa nada por no haberla leído. Como siempre, disfrutarás más de esta historia si conoces al personaje, pero podemos asegurar que no hace ninguna falta para que te aproveche la lectura.

Ayroles y Guarnido se ocupan de forma muy inteligente de explicar todas las referencias necesarias de la obra original mediante flashbacks.

La obra: ¿Qué fue de Pablos de Segovia?

Volvamos al principio, a esa reflexión final de Pablos de Segovia, el Buscón, en la que nos dice que fue al Nuevo Mundo para mejorar su condición, y que no le fue nada bien. Estos elementos son una constante en la obra de Quevedo. El protagonista intenta continuamente mejorar, pero todo le acaba saliendo mal y nunca lo consigue. Esto dota al libro de un pesimismo muy característico, al decirnos que una persona no puede cambiar por mucho que se esfuerce. Estos elementos conforman el guante que recogen Ayroles y Guarnido en su cómic.

Lo primero que nos llama la atención, una vez leído, es que los autores se han arriesgado mucho. Mucho más de lo que cabría esperar. Uno habría esperado una secuela tal cual, es decir: misma estructura que el libro, aventuras cortas del Buscón que se desarrollan de forma lineal.

No es así en absoluto. Ese riesgo que asumen a la hora de continuar una historia tan seminal de nuestra literatura es ya digno de aplauso. Encima, les sale muy bien. Nos encontramos aquí una única historia río, dividida en tres actos, con saltos entre distintas líneas temporales y con un nivel de épica que golpea al lector en la cara.

Tras una breve introducción en la que vemos la preparación del cuadro de las Meninas de Velázquez, arrancamos con el primer acto. En él, el propio Pablos nos cuenta su historia al ir a las Américas, donde pasará de ser un mendigo a (ojo) iniciar la búsqueda de la ciudad perdida de El Dorado.

Siendo el Buscón quien nos narra, ¿podemos fiarnos de su palabra?

En el segundo acto la historia se complica, para llegar al clímax en un tercer acto donde todo desemboca en un final irreverente y que, de algún modo, lleva la sátira hasta nuestra propia sociedad.

Los dibujos de Guarnido (tal y como podéis intuir en las imágenes que aparecen en el artículo) es sencillamente espectacular. Cada viñeta es por si misma una obra de arte que ya hace que la lectura valga la pena. El guión de Ayroles no se queda atrás, tanto por su prosa como por sus silencios. No podemos dejar de mencionar una secuencia de varias páginas en las que solo hay una palabra, que realmente deja al lector sin aliento.

En conclusión, los autores han conseguido hacer algo con un espíritu muy propio, y al mismo tiempo muy respetuoso con la obra original.

Esto nos permite hablar al mismo nivel del Buscón de Ayroles/Guarnido y del Buscón de Quevedo. Nada fácil de conseguir.

¿Para quién es recomendable este cómic?

Personalmente, recomendaría este cómic a cualquiera, sean cuales sean sus gustos. Tal vez nos gusten más otro tipo de géneros, o nos llamen más la atención otros temas… Pero a veces, conviene mudar de vida y costumbres para mejorar nuestra condición.

¡Déjanos tu opinión aquí!

A %d blogueros les gusta esto: